Cómo SUIZA ELIMINA la INFLACIÓN comprando ACCIONES - VisualEconomik
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Language
ES
Published
Aug 27, 2025
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Mientras que en todo el mundo hemos
visto como la cesta de la compra era
cada vez más y más cara y la inflación
se comía nuestros ahorros, hay un país
donde la mayor preocupación está siendo
justo todo lo contrario. Los precios ya
no es que suban despacio, es que caen.
Cada mes los supermercados tienen que
actualizar las etiquetas de los
productos para poner una cifra más baja.
Y aquí estamos hablando de la joya de la
corona europea, Suiza. Durante la crisis
del COVID, la inflación despegó en Suiza
como en cualquier otro país. Pero ojo,
aquí digo despegó, pero despegó para los
estándares suizos, porque ni siquiera
llegó al 4% durante su pico más alto.
Por comparar, en Estados Unidos y La
Eurozona se vieron cifras por encima del
10%. Pero ahora, amigos, la inflación
vuelve a ser negativa y creedme que esto
no gusta nada en la Confederación
Elbética, en Suiza, la palabra deflación
suena casi como blasfemia. Les da tanto
miedo que bajen los precios que el
mismísimo Banco Nacional Suizo, sí, su
banco central, ya ha bajado los tipos de
interés al 0%. Y atentos, porque es que
esto no acaba aquí. Analistas como los
de Colman Sacks creen que en los
próximos meses los tipos podían entrar
en terreno negativo. Sí, lo habéis oído
bien, tipos de interés negativos. Es
decir, mientras que en Europa o en
Estados Unidos el coste de la deuda
ronda el 4%, en Suiza te pagan por
endeudarte. que tú imagina esto. Te
compras una casa con una hipoteca de
300,000 € y en 30 años te quedas con la
casa habiendo pagado solo 250.000 € un
chollo, ¿verdad? Pues cuidado porque no
todo es tan bonito.
Los tipos negativos también generan
rechazo en Suiza, por ejemplo, porque la
gente no puede rentabilizar sus ahorros.
Así que los políticos se han visto
obligados a elegir entre lo malo,
intereses bajo cero o lo peor,
deflación. Y como si no tuvieran
suficiente, ahora Berna se enfrenta a
otro frente abierto. Los aranceles de
Donald Trump están poniendo patas arriba
a la economía suiza y atando de pies y
manos al Banco Nacional Suizo. Que por
cierto, ¿sabíais que este banco cotiza
en bolsa como si fuera una empresa más?
No es un simple detalle curioso. De
hecho, la relación con la bolsa de este
Banco Central es una de las claves de
toda la historia de hoy. Como veremos
luego, el banco central suizo invierte
en acciones para evitar la inflación. Y
por cierto, hablando de acciones, ¿sabes
cuál es el mayor error que comete la
mayoría de gente cuando empieza a
invertir en bolsa? Pues invertir en
empresas sin entender lo que está
comprando. Escuchan a un amigo hablar
muy bien de una compañía, leen que ha
bajado mucho y que seguro que sube y
compran. Pero esto es un error porque
antes de invertir en cualquier acción
necesitas hacerte al menos estas tres
preguntas. Primero, ¿gana la empresa
dinero de forma consistente? Segundo,
¿cómo gana ese dinero? Y tercero, ¿qué
nivel de riesgo tiene la compañía? Estas
preguntas son fundamentales y se
responden con datos concretos y para
esto están los indicadores financieros.
Así que para que tú puedas aplicar estos
indicadores en el club de la Visual
Factory hemos preparado una guía
gratuita donde te explicamos los cinco
indicadores clave que debes mirar antes
de comprar cualquier acción, explicados
con claridad y con ejemplos reales. Son
los mismos indicadores que utilizan los
profesionales, como precisamente los del
Banco Nacional de Suiza, antes de
invertir millones o miles de millones de
euros. Con ellos aprenderás a detectar
las trampas de valor, distinguir entre
deuda sana y deuda tóxica y a
interpretar lo que una empresa te dice
más allá del precio de su acción. Te
dejamos un enlace en la descripción de
este vídeo y en el código QR que ves en
pantalla para que te puedas descargar la
guía totalmente gratis. Y dicho esto,
vayamos con las preguntas de hoy. ¿Por
qué están bajando los precios en Suiza?
¿Qué pasa si los tipos siguen bajando?
¿Y qué pinta Donald Trump en todo este
asunto? Hoy en Visual Economic te lo
contamos.
Suiza tiene menos de 10 millones de
habitantes, pero aún así se ha ganado un
puesto en el Olimpo de los Países
modelo. Los suizos son ricos, son
igualitarios, tienen cubiertas todas sus
necesidades básicas y encima hacen un
chocolate que es para llorar de
felicidad. Todos conoceréis marcas como
Nesle o como Rolex, pero también está
Novartis, uno de los titanes del sector
farmacéutico o ABB, que lidera en
automatización industrial, es decir, que
medio planeta quiere parecerse a Suiza y
motivos no faltan. Ni el COVID ni la
guerra de Ucrania lograron desatar allí
una espiral inflacionista, nada. Es casi
como si vivieran en una burbuja
anticrisis. Y no penséis que fue una
excepción. En los últimos 20 años la
inflación en Suiza rara vez ha superado
el 1%, que de hecho es la mitad del
objetivo que tienen el Banco Central
Europeo o la Reserva Federal. Ahora
bien, lo más sorprendente no es eso,
porque y si te dijera que Suiza lleva
años imprimiendo dinero a lo bestia. Sí,
como lo veis, en solo dos décadas la
oferta monetaria en circulación se ha
multiplicado por ocho, ocho veces más
dinero moviéndose por la economía. Y no,
no estamos hablando ni de la Argentina
peronista ni de la Venezuela chavista,
estamos hablando de la propia Suiza.
Y es que el franco suiza es una moneda
tan valiosa, tan demandada, que da igual
cuáa imprimas. Siempre va a haber gente
con muchas ganas de comprarla. Es más, a
pesar de haber disparado tanto su
oferta, esta moneda no ha parado de
revalorizarse. Por ejemplo, en el año
2008, un franco suizo compraba 0,6 € hoy
ya compra más de 1 € y la tendencia
sigue al alza. Y amigos, esta es la
clave del dilema. Es cierto que Suiza no
es el único país que tiene deflación y
que lucha contra ella. Por ejemplo, ahí
están Japón o China, pero en realidad
son casos completamente distintos. En
esos países la defracción es la
consecuencia de las malas políticas y
una situación pues bastante mejorable.
Pero en Suiza ocurre todo lo contrario.
Tienen deflación porque su situación es
demasiado buena. El país es tan rico y
sus instituciones son tan sólidas que
todo el mundo quiere beneficiarse. ¿De
qué manera? Pues entre otras cosas
comprando francosizos y sobre todo
cuando las cosas en el resto del mundo
no van del todo bien. Y claro, eso
dispara el valor de la moneda. O dicho
de otra forma, hace que los productos
extranjeros sean más baratos.
Es más, como podéis ver en este gráfico
sacado de un informe del propio Banco
Central, las importaciones son el único
responsable de la deflación suiza.
Mientras que los precios domésticos
están creciendo, aunque quizá demasiado
despacio, los productos importados son
cada vez más baratos y como Suiza es un
país tan pequeño, tiene que importar
muchos productos desde fuera. Así que la
cesta de la compra se vuelve más barata
de media. El problema pues que cuando el
franco suizo se aprecia, los productos
suizos se vuelven más caros para el
resto del mundo y más caros significa
menos competitivos. Y aquí viene el dato
clave. Suiza exporta el 65% de su PIB.
Así que ya os podéis imaginar por qué
esto de la deflación y una moneda
demasiado fuerte no hace ni pizca de
gracia en el país. Pero atentos que hay
más.
Con inflación tus ahorros pierden valor,
así que o inviertes o ves como tu dinero
se va evaporando poco a poco. Por eso
mismo es buena idea que te sumes al club
de la Visual Factory en el link de la
descripción. Pero, ¿qué pasa si vivieras
en un país con deflación? Pues justo lo
contrario, el dinero cada vez valdría
más. Es como si te pagaran por
esconderlo debajo del colchón. ¿Y cuál
es el problema? Pues que si mañana todo
va a estar más barato, mejor me espero
mañana para poder comprar. Y cuando
llega mañana, pues pienso exactamente lo
mismo y al día siguiente también. El
resultado es que nadie compra, los
productos se quedan en las estanterías y
las empresas se van a pique. ¿Y qué pasa
si intentan, por ejemplo, pedir un
préstamo para mantenerse a flote? Pues
buena suerte. Como todos guardan su
dinero como oro en paño, no hay crédito
para nadie. El desenlace, crisis y
estancamiento económico. Y sabiendo
esto, seguro que nos sorprende descubrir
que las grandes crisis económicas han
sido deflacionistas, como por ejemplo la
del 2008 o la gran depresión. Ojo, esto
no significa que toda la defración sea
mala. Si los precios bajan porque somos
más productivos o porque el comercio
global funciona mejor, genial. Pero en
este caso no hay ni más productividad ni
nuevos hábitos de consumo. Lo que hay es
una distorsión provocada por una moneda
que se dispara sin control. Pero es que
ahí no acaba la cosa.
Uno de los grandes problemas de la
deflación es que no todos los precios se
ajustan igual cuando cambia el valor del
dinero y esa descoordinación puede ser
letal. ¿Y sabéis cuál es el precio más
rígido de todos? El que peor se adapta a
los cambios en el valor de la moneda,
pues los salarios. Y lo peor es que esta
rigidez es asimétrica. Subir los sueldos
es muchísimo más fácil que bajarlos.
Atentos, por ejemplo, a lo que dice este
estudio precisamente sobre el caso
Suizo.
>> La gran disminución de los ingresos
laborales se explica por el hecho de que
las prestaciones por desempleo
sustituyen parte de los ingresos de las
personas con salarios rígidos cuando
pierden su empleo. De hecho, las
personas con salarios rígidos tienen 1,2
puntos porcentuales más de probabilidad
de estar desempleadas.
>> En fin, seguro que ahora entendéis por
qué las autoridades suizas están tan
empañadas en combatir la defracción. En
la última década, Suiza ha estado
creciendo mucho más lento que la
eurozona. Es cierto que la confederación
Elvética ya es muy rica y que los países
ricos suelen crecer más despacio, pero
los hogares suizos tienen un ingreso
disponible mediano bastante menor que el
de los estadounidenses. Y el tío Sam
creció durante ese periodo al doble de
velocidad. La explicación de todo esto,
según el banco central suizo, está
bastante clara. La deflación y la
fortaleza del franco suizo tienen toda
la culpa. Pero amigos, un momento,
porque la deflación es mala, pero los
tipos de interés negativos tampoco es
que sean la panacea. Y la idea detrás es
muy sencilla. Con tipos negativos
subvencionas el endeudamiento, es decir,
animas a la gente a pedir préstamos y
gastar más. Consumo a tope para ver si
así suben los precios. El problema, pues
que los primeros en sufrir son los
bancos. Antes cobraban por guardar
francos suizos en sus reservas, pero con
tipos negativos tienen que pagar por
guardar el dinero. Pero es que el daño
va mucho más allá del sector bancario.
Muchos fondos de pensiones estaban
metidos hasta las cejas de deuda suiza y
activos similares que con tipos
negativos ya no valen ni la mitad.
Resultado, Suiza ha pasado de tener uno
de los sistemas de pensiones mejor
financiados del planeta a un sistema con
grietas cada vez más difíciles de
ignorar. Pero es que aún hay más.
Los tipos negativos también distorsionan
toda la economía. La gente empieza a
sacar su dinero de los bancos y los mete
en activos reales como la vivienda.
Seguro, seguro que no tengo que deciros
qué puede ocurrir cuando se mezcla
crédito fácil y la inversión de vivienda
esoleada por la política monetaria. Ya
lo sabréis muchos, ¿verdad? Pues eso
mismo. Y no solo hablamos del ladrillo,
Suiza también se ha convertido en uno de
los mayores coleccionistas de arte, al
menos en proporción a su tamaño. Sucede
esto porque los suizos son todos unos
mecenas con gustos refinados. Pues
bueno, puede ser que sí, pero también
porque con los tipos en -0,75%
durante años, el arte se ha vuelto una
especie de caja fuerte decorativa donde
guardar el dinero sin que este pierda
valor. Entonces, ¿esta Suiza atrapada
entre Guatemala y Guatepeor? No hay
salida buena. Pues sorpresa, sí que la
hay. Desde hace años la Confederación
Elvética ha puesto en marcha una tercera
vía. ¿Sabéis cuál? Pues invertir en
bolsa. Y esto explica noticias como
esta.
El BNS registra ganancias de 50,000
millones de dólares gracias al impulso
de Apple y Amazon. Las autoridades
monetarias suizas han acumulado enormes
cantidades de activos en moneda
extranjera en un esfuerzo por contener
el valor del franco. El gobierno federal
y los cantones recibirán ahora 4,000
millones de francos suizos del BNS, el
doble de la cantidad pagada
anteriormente como parte de un acuerdo
especial alcanzado para cubrir 2019 y
2020. Recordemos, el problema es que
todo el mundo quiere tener francosizos y
claro, Suiza no va a imponer controles
de capitales, básicamente porque si lo
hiciera dejaría de ser Suiza y se
convertiría en Argentina o al menos la
Argentina peronista. Así que ante la
avalancha de demanda por moneda suiza,
los suizos optaron por lo siguiente.
¿Queréis francos? Pues tomad francos. Y
le dieron sin miedo a la máquina de
imprimir billetes, billetes, billetes y
más billetes. Pero y aquí la diferencia
con lo que ocurre en Venezuela o
Argentina con un giro interesante. Todo
ese dinero no se quedó dentro del país,
no fue a los gobiernos para cebar su
gasto público. Lo que hicieron fue
cambiar esos billetes por otras divisas
y atención, por acciones.
En 2013, el portafolio del Banco
Nacional Suizo rondaba los 20,000
millones dólares. Hoy supera los 140,000
millones. o lo que es lo mismo, unos
15000 € por cada ciudadano suizo. Nada
mal, ¿verd? De hecho, el Banco Central
está tan metido en los mercados que el
90% de los francos suizos están
respaldados por acciones, bonos u otros
activos financieros. ¿Y queréis saber en
qué están invertidos concretamente? Pues
sus principales posiciones en renta
variables son Apple, Nvidia, Microsoft,
Amazon, Meta, Google y Tesla. Por ese
orden, la verdad es que aquí pocas
sorpresas. Ahora bien, no os
equivoquéis, esto no es un fondo
soberano al estilo de Noruega. De hecho,
los banqueros suizos odian esta
etiqueta.
>> Un fondo soberano no es una buena idea,
dice el Banco Central Suizo.
>> Este punto que acabes de escuchar es
clave. Los fondos soberanos invierten,
por así decirlo, los ahorros
extraordinarios de un país. Pero el
Banco Central Suizo no está invirtiendo
ningún ahorro. Está creando dinero para
cambiarlo por acciones, bonos y divisas
extranjeras. Lo importante no son los
beneficios que generan todos estos
activos. Lo realmente importante es
abastecer la inmensa demanda extranjera
de francos suizos.
Las reservas de divisas no representan
realmente un ahorro, ya que sirven a la
política monetaria del BNS. Si la
situación lo requiriera, el banco
central suizo podría haberse obligado a
reducirlas, lo que implica un acceso sin
restricciones a esta liquidez. Janom
Steiner, presidenta del Concilio del
Banco Nacional de Suiza.
>> Esta, amigos, es el arma secreta de
Suiza para combatir la deflación sin
abusar de los tipos negativos. que a
ver, aún así, en los últimos años Suiza
ha tenido bastante más deflación de la
que le gustaría y los tipos estuvieron 5
años seguidos en el -0,75%,
pero sin las operaciones bursátiles la
cosa hubiera sido, créedme, mucho peor.
No obstante, a la joya de la corona
europea le ha salido un nuevo problema,
uno con nombres y apellidos, Donald
Trump.
Desde Washington, el presidente
republicano sigue con su cruzada
comercial. El problema. Pues amigos,
Suiza ha sido el país desarrollado más
castigado de todos. Atentos al dato,
39%, ese es el arancel general que
Estados Unidos ha impuesto a las
exportaciones suizas. Casi nada. Es
cierto que las exportaciones de oro y
fármacos están exentas de aranceles y
son dos de las principales exportaciones
de Suiza. Al final, el tipo medio de los
aranceles podría quedarse en torno al
12%. Pero ojo, no hay que dejarse
engañar por esta cifra. A pesar de este
12%, muchas empresas suizas tendrán que
competir contra otras empresas
extranjeras con un arancel del 39%.
Además, muchos temen que un arancel al
sector farmacéutico esté a la vuelta de
la esquina. A principios de julio, en
Berna, aún reinaba cierto optimismo.
Estaban a punto de cerrar un acuerdo
comercial con Estados Unidos similar al
que firmaron con Reino Unido. ¿Era un
buen acuerdo? No, era bastante peor que
el panorama antes de Donald Trump, pero
claro, mejor eso que un arancel del 39%
que pilló por sorpresa a todo el
gobierno de Suiza. El motivo, ya os lo
imagináis, Suiza tiene superáit
comercial con Estados Unidos y
paraacolmo aparece en la lista negra de
Trump por supuestamente manipular su
moneda. Y a ver, es cierto que los
suizos intervienen en el mercado
cambiario, lo hemos visto con la bolsa y
también venden francos y compran dólares
para devaluar su moneda. Pero no nos
engañemos, el objetivo no es de valaluar
para ganar competitividad por la fuerza,
es impedir que la moneda se aprecie
demasiado. Donald Trump está acusando a
los suizos de hacer devaluaciones
competitivas, pero lo paradójico es que
al mismo tiempo el dólar se ha devaluado
más de un 10% frente al franco suizo en
menos de un año. Es que no tiene ningún
sentido. Y ojo, porque según el informe
del Congreso de Estados Unidos, del que
sacamos la gráfica anterior, el franco
suizo no estaría ni sobrevalorado ni
artificialmente infravalorado. Ahora
bien, esto choca con otros indicadores
como el famoso índice Bigma que afirma
que el franco está un 50% sobrevalorado.
En cualquier caso, lo que está claro es
que el tío Sam la tiene tomada con los
suizos y aunque Suiza sea rica, sigue
siendo un país pequeño con poca
capacidad para plantarle cara al tío
Sam. El resultado, el banco nacional
suizo ahora camina con pies de plomo.
Tiene miedo de seguir operando en bolsa
u otros mercados financieros por si la
administración Trump lo interpreta como
una especie de manipulación monetaria. y
responde con más aranceles. Pero claro,
si no interviene, la única alternativa
es bajar a fondo los tipos de interés y
ya hemos visto los problemillas que eso
conlleva. Por ahora, Suiza está en modo
de espera porque con Trump, quién sabe.
Igual mañana hace un nuevo taco y recula
otra vez. La mayoría de analistas creen
que los tipos se quedarán en el 0%, pero
Goldman SS va más allá. Le da un 40% de
probabilidades a que vuelvan al - 0,75%,
que es el mismo nivel que se alcanzó
tras el famoso Frank Shock. Y diréis,
"El Frank Shock, ¿qué es eso?" Pues
atentos.
El shock del franco suizo estalló cuando
el Banco Central Suizo eliminó el suelo
del tipo de cambio que se había
autoimpuesto frente al euro. Justo en
ese momento, el Banco Central Europeo
estaba a punto de lanzar sus
flexibilizaciones cuantitativas y Suiza
no tenía el suficiente músculo
financiero para mantener su moneda
estable frente a semejante tsunami de
euros. De la noche a la mañana, 100 €
pasaron de poder comprar 120 francos a
menos de 100 y luego se estabilizó en el
entorno de los 110, una caída del 14%.
Desde entonces, la Confederación
Elvética ha crecido mucho más despacio
que sus vecinos europeos y eso que en
los años anteriores lo estaba haciendo
extremadamente bien. Hoy la situación
está mucho más controlada, pero el Banco
Central no descarta ninguna
intervención. Y es que hasta un país tan
utópico como Suiza tiene sus problemas.
Así que no os extrañéis si volvemos a
ver una larga temporada con tipos
negativos. Pero llegados hasta aquí,
ahora el turno es para todos vosotros.
¿Sabíais que la defracción ha vuelto a
Suiza? ¿Qué os parece la estrategia para
controlar el valor de su moneda
invirtiendo en bolsa? ¿Creéis que trampa
acabará con esta estrategia o todo
quedará en un farol? Podéis dejarme
vuestra respuesta en los comentarios. No
olvidéis que aquí en Visual Economic
sacamos vídeos nuevos todas las semanas,
así que suscribiros si aún no lo habéis
hecho para no perderos ninguna de
nuestras próximas entregas. Si os ha
gustado este vídeo, dadle a like y nos
vemos en el próximo.