Camino de la desdolarización: El auge del Yuan en pagos transfronterizos
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ES
Published
Sep 21, 2025
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En los últimos años escuchamos cada vez más la palabra “desdolarización”, un proceso que puede cambiar el equilibrio financiero global más de lo que parece. Rusia y China, empujados por sanciones y desconfianza hacia el dólar, han empezado a comerciar en sus propias monedas. En este vídeo analizo cómo hemos llegado hasta aquí: desde los primeros intentos en 2018 hasta el papel actual del yuan en los pagos internacionales, el sistema CIPS como alternativa a SWIFT y el trasfondo político que ha acercado a chinos y rusos como nunca antes. ¿Estamos ante el principio del fin del dominio del dólar o solo ante un espejismo? Te muestro los datos, la historia y mi experiencia en China para que saques tus propias conclusiones.
Captions (1)
En los últimos años está hablando mucho
de un concepto que asusta, la
desdolarización. Y asusta porque te
afecta más de lo que parece. Todos los
días escuchamos que algunos países por
primera vez van a usar sus propias
monedas en una transacción internacional
en lugar de usar el dólar como se venía
haciendo históricamente. La
desdolarización, si tratamos de
definirla, sería eso, el proceso por el
cual ciertos países tratan de reducir su
dependencia del dólar estadounidense en
transacciones internacionales, reservas
y financiamiento. Yo, siendo honestos,
me he ido oponiendo a que esto fuera a
suceder en un corto plazo. Creo que fue
en 2018, cuando yo mismo publicaba que
Rusia y China iban a hacer pruebas para
transaccionar en sus propias monedas. La
noticia era desalentadora, 2018,
hablamos de ayer por la tarde y dos de
los países más importantes del planeta
empezaban por primera vez a dejar de
mirarse con desconfianza y a planear
cómo podían comerciar bien en yuanes,
bien en rublos. De hecho, la negociación
iba de eso, de qué porcentaje se hacía
en cada moneda. Muchísima desconfianza.
Por eso, desde hace muchos años, explico
que China y Rusia siempre se han llevado
mal y cuando ambos eran comunistas se
llevaban peor que nunca. ¿Tenéis vídeos
anteriores hablando de las escaramuzas
fronterizas entre ambos países o como
Richard Nixon troleaba a Mao diciéndole
que la URS tenía más soldados
desplegados en la frontera con China que
en el telón de acero. Me habéis visto
defender a capa y espada que China no
enviaría soldados a Ucrania, como se
anunciaba todos los días al principio de
la guerra por periodistas que no saben
nada sobre China. Lo mío no es
ideológicos. Yo solo explico lo que me
encuentro en el día a día. Y si en mi
día a día veo que para operar con mis
clientes rusos desde China usábamos
dólares, no me contéis historias sobre
el comunismo, los bricks o la
desdolarización. La preferencia
anunciada, que es lo que te cuenta un
youtuber que no tiene ni la más remota
idea de lo que ocurre en China, es una
cosa, la preferencia revelada de los
actores, que es lo que me encuentro yo
todos los días cuando voy a trabajar, es
otra. Por eso estáis suscritos a este
canal, porque parafraseando a Hume o a
Kant en sus debates filosóficos, yo no
hablo sobre lo que debería ser, yo hablo
sobre lo que es. Y en su día, cuando
veías que los chinos tenían sus cajas
fuertes llenas de yuanes y de dólares,
decías, "Uy, mal." Por suerte, ahí sí vi
una desdolarización. Hoy apenas ocurre.
La desaparición del Cash ha venido unida
a la desaparición de los dólares debajo
de los colchones chinos, pero sin
embargo seguía leyendo que Rusia era el
país con más dólares atesorados por sus
ciudadanos, seguido de los argentinos.
No sé qué tan cierto es lo de los rusos.
Lo de los argentinos sabemos que sí es
cierto. Y si lo de los rusos se refería
a activos fuera de Rusia, pues quizá ya
hayan sido congelados. Ahora hablamos de
eso, porque puede ser el mayor tirad.
Y es que la guerra de Ucrania ha sido un
parteaguas en la relación entre China y
Rusia. Más allá de que estaba claro que
China se iba a mantener neutral viendo
las relaciones que tenía tanto con Rusia
como con Ucrania y que eso sí se iba a
aprovechar todo lo que pudiera de la
guerra, quedándose todos los recursos
posibles de Rusia, lo cual ha sido
malentendido o explicado de forma
capciosa por los que quieren colocar
siempre a China en el eje del mal. Lo
que ha hecho China es exactamente lo
mismo que lo que ha hecho India o
exactamente lo mismo que lo que ha hecho
Estados Unidos con Europa. Lidiar con
los problemas de la guerra lo mejor
posible y aprovecharse al máximo de los
desequilibrios comerciales que
provocaban los bloqueos. Aquí solo han
perdido los europeos. Lo que es cierto
es que a pesar de que sigo manteniendo
que chinos y rusos no se llevan bien,
solo se toleran, pues hoy se toleran
mejor que nunca. Trump ha conseguido lo
que no consiguió Estados Unidos durante
toda la guerra fría y es que chinos y
rusos se acaben planteando de verdad si
el enemigo de su enemigo no puede ser su
amigo y si en el peor de los casos no
puede ser su amigo, al menos si pueden
limar asperezas, coexistir y
transaccionar en sus propias monedas o
al menos no hacerlo, porque esto es lo
más difícil de entender, en la moneda
del mayor enemigo de ambos, porque la
verdad es que han sido muy inútiles unos
y otros, me refiero a rusos y a chinos.
Porque ni siquiera la guerra les
empujaba a comerciar en sus monedas. han
tenido que ser las sanciones totales de
Estados Unidos a Rusia para operar en
euros y dólares. Lo de los euros ni lo
explico. Ya sabéis cómo funciona el
grupo de concubinas que gestiona
temporalmente los protectorados y los
territorios de ultramar que Estados
Unidos poseen el continente
anteriormente conocido como Europa.
Bueno, pues solo eso, la incapacidad
total de los rusos para operar en euros
y dólares ha hecho que al fin unos y
otros rusos y chinos despertaran y
comenzaran a relacionarse en sus
monedas. tremendo loizados que estamos,
no físicamente, sino mentalmente. ¿Qué
ocurre más allá de esto? Pues que
después de salir de la caverna de Platón
y ver el sol por primera vez, ahora el
liberto vuelve a la cueva y le intenta
explicar al resto que existe un mundo
más allá de las sombras reflejadas en el
fuego. Pero claro, los que viven
cautivos en una ilusión se resisten al
cambio. China, además, tiene otros
miedos. seguiría felizmente comerciando
en dólares, incomprensiblemente, pero le
ha visto los cuernos al toro y entiende
que en cualquier momento ellos podrían
ser los siguientes. Y antes de que me
desconecten por la fuerza de un mundo
dolarizado, ¿qué tal si nos vamos
desconectando nosotros? No hay prisa,
pero todo lo que avancemos siempre será
mejor que habernos quedado quietos. Y
ese es el gran estatuo que ha dinamitado
Estados Unidos. tenía el control del
planeta y salvo con una guerra nuclear
va a perder irremediablemente ese
control. Rectifico con una guerra
nuclear también lo perdería, ya no hay
solución. Han superado el punto de no
retorno. Más allá de que Beijing lleve
más de una década promoviendo su moneda,
nunca se había puesto en duda la
supremacía del dólar. De hecho, todavía
no se pone en duda. Estamos viviendo el
principio del cambio de ciclo. Este
vídeo es el que utilizaré en dos o tres
o 5 años para decirte tú y yo lo
sabíamos. Tú, yo y 300,000 suscritos al
canal. Pocos para la importancia de esta
información, pero en fin. Como diría
Pedro Sánchez, la fiscalía, ¿de quién
depende?
Es que la fiscalía, ¿de quién depende?
¿De quién depende?
Sí, sí, del gobierno. Pues ya está.
¿De quién depende YouTube? Pues ya está,
poco a poco, como Mark Zuckerberg ya van
aceptando que se arrodillan ante todas
las exigencias del gobierno
estadounidense, justo lo que te cuentan
sobre China, en eso también veremos cada
vez menos libertad. También hay un
cambio de ciclo aquí, pero decíamos en
China cada vez más se aboga por reducir
la exposición del sistema financiero al
dólar, o eso se dice de nuevo,
preferencia anunciada y preferencia
revelada, sin hasta cada vez más
expuesta al dólar, lo cual no me parece
mal, pero seamos críticos con lo que nos
dicen y con lo que hacen. Es cierto que
el aumento del uso del yuan en el
comercio y en las finanzas
internacionales de China se interpreta
como un pilar en su estrategia de
desdolarización. China ha experimentado
un salto notable en la utilización del
yuan para pagos transfronterizos en la
última década. En el año 2010, menos del
1% de los cobros transfronterizos
entrantes a China se liquidaban en
yuanes. Eran operaciones prácticamente
anecdóticas en un sistema dominado por
el dólar. Sin embargo, a medida que
China impulsó la internacionalización de
su divisa, esta proporción fue
creciendo. Para enero de 2015, el yuan
ya representaba el 28% de los pagos
entrantes de China, frente al 66%
todavía en dólares. Tras algunos
altibajos a mediados de la década de
2010, debido en parte a episodios de
volatilidad y controles de capitales más
estrictos, cuando el gobierno chino
entendieron que más controles de
capitales era peor para su moneda y se
liberaron algunos de esos controles, la
tendencia retomó fuerza. En marzo de
2023, por primera vez, desde que hay
registros, el yuan superó al dólar como
la moneda más usada en las transacciones
transfronterizas de China. Ese mes, casi
el 48,4% de todos los pagos
transfronterizos chinos se habían
efectuado en yuanes ligeramente por
encima del 46,7 que se habían realizado
en dólares. La tendencia ha continuado
en 2024 y 2025. En la primera mitad de
2025, el 53% de los flujos
transfronterizos de empresas e
individuos en China se denominaron en
Redming Beast, marcando un récord
histórico. En otras palabras, en poco
más de una década el yuan pasó de ser
irrelevante a superar el 50% de las
liquidaciones transfronterizas en China.
Detrás de este incremento sostenido en
el uso internacional del yuan hay
múltiples políticas e iniciativas
promovidas por China para romper la
inercia del dólar. Entre esas medidas
podemos mencionar los acuerdos de SUAP
de divisas. El Banco Popular de China ha
firmado acuerdos bilaterales de
intercambio de monedas con más de 40
bancos centrales extranjeros que
facilitan la provisión de liquidez en
yuanes fuera de China. A inicios de 2024
había 31 swaps activos por un total de
4,16 billones de yuanes, unos 600,000
millones de dólares. Estos acuerdos
permiten a otros países obtener yuanes o
a China obtender divisas locales para
financiar el comercio y la inversión
bilateral, reduciendo costos de cambio,
riesgos cambiarios y dependencia del
dólar. El ejemplo más famoso sería
Argentina, lo hemos hablado en vídeos
anteriores, que tiene un swap con China
que está usando para pagar importaciones
chinas en yuanes en lugar de hacerlo en
dólares. Más acciones que se han
realizado. Unido con la anterior, se
está fomentando el comercio bilateral en
yuanes. Desde 2009, China empezó a dejar
que sus empresas hicieran operaciones de
comercio exterior directamente en
yuanes. Al principio fue una prueba,
esto es lo que hace siempre el gobierno
chino en entornos controlados, pero en
2011-212 ya lo amplió a todo el país.
Más tarde fue cerrando acuerdos con
otros países para hacer lo mismo,
comerciar usando sus propias monedas sin
pasar por el dólar. Un ejemplo claro es
Brasil, que hoy puede pagarle a China en
reales y cobrarle en yuanes. Asimismo,
China promueve el uso del yuan en
regiones donde su influencia comercial
es más grande. Asia, África y
Latinoamérica serían los más comunes
apoyándose en el marco de la nueva ruta
de la seda. ¿Qué otras acciones ha
realizado China? Pues me preguntáis
mucho por el ZIPS. En 2015, Beijing
lanzó el Crossborder Interbank Payment
System FIPS, un sistema propio de pagos
interbancarios internacionales en Yuanes
como alternativa complementaria Swift.
CIPS permite liquidar transacciones en
Reming Beast de forma más directa con la
participación tanto de bancos chinos
como extranjeros. Su red está creciendo.
A fines de 2024 contaba con 168 bancos
participantes directos y 1461
indirectos distribuidos en 119 países.
En total, más de 4800 instituciones
financieras en 185 países ofrecen
servicios de pagos en Reming Beis,
conectándose a CIPS para agilizar
transferencias en yuanes. Esta
infraestructura ha facilitado que el
volumen de transacciones
transfronterizas en Reming Beast
explote. 4. ZIPS procesó pagos
equivalentes a 175 billones de yuanes,
unos 23,8 billones de dólares, un 43%
más que el año anterior. Aunque Zips es
pequeño comparado con Swift, su
expansión con un 76% de los nuevos
miembros, siendo bancos no chinos,
subraya la voluntad de China de
independizar sus vías de pago
internacionales de las redes dominadas
por Occidente. Os doy los datos para que
nos excitemos con ellos. Todo muy bien,
pero luego lo que me pedís es que haga
valoraciones objetivas. Todo esto que os
cuento sobre Zips es mucho, poco, está
rompiendo el estatus quo actual, pues
desgraciadamente no. El CIPS es aún
absolutamente irrelevante numéricamente
entre el 2 y el 3% de las transacciones
mundiales utilizan este protocolo y la
mayor parte de ellas, y aquí viene lo
peor, la mayor parte de ellas ruedan
sobre el sistema Swift. Si os dijera que
en la batalla de Windows versus iOS de
Apple, el 98% de los ordenadores
funcionarán con Windows y del 2% que
utilizan iOS en realidad ese iOS
funcionara sobre una estructura de
Windows previa, porque si no no
funcionaría, ¿qué me diríais? ¿Que en
los últimos 2 minutos os he e hecho
perder el tiempo? Pues en ese punto
estamos. ¿Por qué es importante Zips?
Porque hasta que llegaron los chinos,
nadie se había atrevido a desafiar el
dominio absoluto de Swift, que se supone
que es belgap, pero una vez más esta es
la preferencia anunciada. Lo que vemos
en la práctica cuando se sanciona algún
banco es que opera absolutamente bajo el
dictado estadounidense, nada nuevo bajo
el sol. ¿Por qué es importante entender
el CIPS? Porque una vez más China hace
acto de presencia. Y entre los que te
dicen que el dólar va a terminar mañana
y los que te dicen que el ZIPS es
absolutamente irrelevante, están o
deberían estar los que no se quedan solo
con la foto, saben ver la película y una
vez más algún día dirán, "Yo esto del
CIPS lo vi nacer." Más cosas que está
intentando China, moverse hacia la
internacionalización financiera y de
mercado. China también ha dado pasos
para hacer su moneda más atractiva a
nivel global. En 2016, el Remingb fue
incluido en la canasta de monedas de
reserva del Fondo Monetario
Internacional, otorgándole mayor
legitimidad. Se han desarrollado
mercados offshores del Yuan, por
ejemplo, en Hong Kong y en Londres,
donde inversionistas pueden acceder a
instrumentos en Remingbeis. El gobierno
ha impulsado la emisión de bonos en
yuanes para emisores extranjeros, los
llamados bonos panda, que en 2024
alcanzaron niveles récord, 109 emisiones
por casi 195,000 millones de yuanes,
reflejando el creciente apetito de
inversores internacionales por activos
en Reming Beast. Igualmente, los bancos
chinos ofrecen facilidades de
financiación en yuanes, en proyectos de
la franja y la ruta y se han establecido
zonas pilotos de libre uso del REMINB en
determinadas ciudades. Estas políticas,
junto a un rol más activo de China en
las instituciones financieras
multilaterales y acuerdos de
colaboración monetaria en Asia, por
ejemplo, la Cham initiative, han ido
tejiendo un ecosistema algo más
favorable al yuan. Un aspecto crucial es
discernir si el ascenso del yuan en los
pagos transfronterizos de China
representa una tendencia global
sostenible o si sus efectos se
circunscriben a ciertos ámbitos. La
evidencia sugiere un panorama matizado.
China encabeza una creciente ola yuan en
su esfera de influencia. hoy es el mayor
socio comercial del mundo, no solo en
África, Asia o América Latina, sino
también en potencias como Alemania, lo
que naturalmente conlleva que una
proporción mayor de ese comercio se
facture en yuanes. Países que dependen
fuertemente del mercado chino, por
ejemplo, exportadores de materias
primas, han mostrado más disposición a
aceptar pagos en Ring Beast,
especialmente cuando China ofrece
incentivos, mejores condiciones de
precio, financiamiento o la posibilidad
de reinvertir yuanes en proyectos
locales. Más allá del aumento del uso
del yuan tras las sanciones a Rusia,
algo similar, aunque menor escala, se
observa en intercambios de China con
Irán, Venezuela u otros países con
dificultades para usar dólares. En niego
siempre a incluir a China en ese
supuesto eje del mal. China firma
acuerdos de libre comercio con países
con gobiernos de derechas y le da lo
mismo si el gobierno es rojo, verde,
azul, feminista o medio pensionista.
Pero es cierto que si sancionas a un
país hasta que ya solo puede comerciar
con China, porque a todo el que comercie
con él también lo sancionas, pues acabas
consiguiendo autocumplir tu profecía y
ya puedes decir, "¿Ves como China está
al lado de Irán y de Venezuela?" Sí,
claro. Si mañana el planeta entero
sancionara a Israel por hacer fiesta los
sábados, os aseguro que China seguiría
comerciando con Israel. No porque los
chinos se hubieran vuelto de repente
sionistas, sino porque a China nadie le
marca con quién puede comerciar y con
quién no. Este es un concepto olvidado,
ya no sé si lo encontraréis todavía en
los diccionarios. Preguntarle a vuestros
abuelos, que quizá les suena, era algo
así como soberanía, pero probablemente
os esté hablando en chino. Olvidadlo. Es
algo que ya no creo que experimentéis en
esta vida. Volviendo al creciente uso
del yuan desde el punto de vista
sectorial, buena parte del cambio viene
de sus importaciones de commodities, por
ejemplo, compras de petróleo, gas o
carbón que China realiza ahora en
yuanes. También en la electrónica de
consumo y en otros sectores donde
empresas chinas son grandes compradores
a nivel global se han implementado pagos
en Ring Bis. Geográficamente, Asia
destaca socios de ASEAN, así como
Pakistán, Bangladesh o Camboya, hacen
crecientemente comercio en yuanes con
China gracias a acuerdos regionales y a
la disponibilidad de los bancos locales
con liquidez en Remingbeis. En
Latinoamérica y África comienzan a
seguir el paso también en ciertos
convenios bilaterales. Incluso en
Europa, donde el euro es fuerte
supuestamente, algunas firmas prefieren
transaccionar en Yuanes con China para
aprovechar las líneas de crédito en
Reming Be y agilizar pagos. Todo esto es
la teoría. Yo en la práctica, en
transacciones que realizamos en nuestras
empresas, diría que jamás hemos hecho
todavía una transacción internacional en
yuanes. No sé si lo mío es evidencia
anecdótica, pero si os sirven de algo
mis vivencias, yo todavía no lo veo. Y
si no lo veo dentro de China, con todos
mis sesgos, es cierto, fuera menos. El
yuan sigue teniendo un uso marginal en
la economía mundial. Por ejemplo, a
finales de 2022, el Remingb ocupaba tan
solo el quinto puesto entre las monedas
más utilizadas en los pagos
internacionales con aproximadamente un
2% del valor total de transacciones
Swift, lejos del 42% dominado por el
dólar. El euro rondaba el 36%. No está
mal. En el terreno clave del
financiamiento del comercio global, el
dólar mantiene un rol abrumador. Cerca
del 85% de las cartas de crédito y
préstamos comerciales internacionales se
denominan en dólares americanos. frente
apenas un 4% en yuanes. Estos datos
ilustran que si bien el yuan ha ganado
peso en las transacciones de China, no
ha desplazado al dólar, ni se espera que
lo haga en muchos años. Si hablamos de
la composición de las reservas a nivel
mundial, entre 2018 y 2024, el dólar se
mantiene en torno a un 58% de las
reservas asignadas, mientras que el yuan
apenas supera el 2%. Y la verdad es que
existen obstáculos estructurales que
frenan una adopción más amplia del yuan.
Uno de ellos es la convertibilidad
limitada. El yan yuan no es libremente
convertible en los mercados de capital
internacionales debido a los controles
que China mantiene sobre esos
movimientos de capital. Este suele ser
el gran argumento de los economistas
contra el yuan. Yo discrepo sobre el
peso de ese argumento, pero ciertamente
existe. Como decía Einstein, ningún
problema puede resolverse desde el mismo
nivel de conciencia desde el que se
creó. Y el nivel de conciencia que
tenemos es el que tenemos. Y aparte otra
cosa que tenemos, una tara que nos viene
por defecto es la prensa que tenemos,
los miedos que nos imponen y las
expectativas que nos generan con esos
miedos. Mientras esto no cambie, a corto
plazo no cambiará esa composición tan
sesgada de monedas. Estados Unidos puede
tener una deuda elefantiásica, un
déficit que provoca auténtico terror y
una clase dirigente absolutamente
analfabeta. Pero mientras el sistema
propagandístico funcione, pues eso, el
60% de las reservas de divisas de los
bancos centrales del mundo permanecerán
invertidas en activos denominados en
dólares. Mi sensación que los
arqueólogos de dentro de 5,000 años
hablarán sobre la que se pegaron
los holandeses con los tulipanes en el
siglo XV y sobre la que se pegaron el
resto de humanos con el dólar en el
siglo XXI. Pero es solo una sensación
repleta de sesgo, seguro y con
información muy limitada. Hasta ahora
todo bien. Mientras hasta tus enemigos
atesor en dólares, todo va bien. Veremos
si algún día China dice basta. Libera
todos los activos que tiene denominados
en dólares y provoca la caída. Se están
portando bien los chinos. Se están
deshaciendo de sus bonos con moderación,
pero como los dólares sirven para
transaccionar con países que todavía no
quieren yuanes, estamos en esa relación
tóxica de la que es difícil salirse. Por
otro lado, claro, también se entiende en
parte la estrategia china. Si eres
acreedador de alguien a un nivel tan
pronunciado como lo es China de Estados
Unidos, el primer interesado en que
Estados Unidos no caiga es China. La
idea es irnos deshaciendo sigilosamente
de esos bonos, divisas y toda esa
exposición sin provocar la caída de
nuestro deudor, porque si se muere todos
nuestros papelitos pasan a valer cero.
Con suerte iremos colocándole toda esa
deuda a los europeos o alguien más tonto
si lo encontramos y ya después si
quieren que revienten, pero no ahora. Y
un factor muchas veces pasado por alto
en la internacionalización del yuan es
el creciente uso de plataformas de pago
móviles chinas en el extranjero.
Servicios como AliPay de Ant Group o
Witchat Pay de Tencent se han expandido
por todo el mundo allí donde viajan los
turistas chinos. Esto permite en la
práctica que millones de ciudadanos
chinos consuman fuera de su país pagando
directamente en yuanes desde sus
aplicaciones, aunque el comerciante
reciba moneda local. Esta dinámica, si
bien no supone que el Yuan se use como
moneda de reserva, sí extiende el
alcance del ecosistema Remingb a un
nivel de consumo minorista global. La
escala de esta expansión es notable. Ya
hacia 2017, Alipay se había integrado
como medio de pago en 26 países y
regiones fuera de China con más de
120,000 comercios físicos, tiendas,
restaurantes, hoteles, aeropuertos,
etcétera, aceptándolo en destinos tan
variados como Japón, Europa o
Norteamérica. Wichachat Pay, por su
parte, a inicios de 2018, ya operaba con
13 monedas distintas en 25 países,
conectando la experiencia de pago china
con múltiples sistemas locales. Esto
significa que un turista chino en París,
Bangoko, Nueva York, puede escanear un
código QR con su móvil y pagar en Reming
Beast mientras el comerciante recibe
euros, bats o dólares según el país, y
Alipay o Wichaten la conversión al
instante. Para el usuario, la
experiencia es la misma que en casa y
evita trámites como cambiar efectivo o
usar su tarjeta, lo que implicaría
convertir yuanes a euros o dólares. Los
efectos indirectos de esta tendencia no
son un tema menor. Por un lado,
acostumbra a los negocios extranjeros a
tratar con proveedores de pago chinos y
con el Redmin B, aunque se ha
convertido. Grandes cadenas minoristas y
aeropuertos de todo el mundo ahora
publicitan que aceptan Alipay o Wichat,
lo cual visibiliza la moneda china en
escaparates globales. Por otro lado,
estas plataformas manejan volúmenes
considerables que pasan por bancos
corresponsables en yuanes, aumentando la
circulación internacional del Redming B
por motivos de turismo y consumo. Según
algunos reportes, tras la pandemia, el
uso de Wichad Pay por turistas fuera de
China creció cerca de un 240%
en el año 2023. Y pensad que los chinos
después de la pandemia dejaron de salir
al extranjero, reflejando la preferencia
de los chinos por sus apps domésticas en
esos viajes al extranjero. Alipeay a su
vez ha desarrollado la iniciativa Alipay
Plus, que conecta billeteras digitales
de distintos países con la red china,
facilitando pagos transfronterizos. El
éxito de estas plataformas demuestra la
capacidad tecnológica y de innovación
financiera de China, lo cual refuerza el
argumento de que puede ofrecer sistemas
alternativos al dominio del dólar en
pagos. un soft power financiero
completamente privado y desvinculado de
los planes estatales. Conclusión,
tenemos un plan para reducir el uso del
dólar, lo cual produce una serie de
beneficios, reduce costos cambiarios
para empresas chinas, limita la
dependencia de dólares y, por tanto, la
exposición a fluctuaciones del billete
verde o a sanciones y otorga mayor
autonomía financiera a China en su
gestión de flujos externos. También
evidencia una tendencia geoeconómica
mayor donde el poder comercial chino
empieza a traducirse en poder monetario,
al menos en su entorno regional. Beijin
ha preferido un proceso gradual y
controlado, priorizando la estabilidad
interna sobre la apertura abrupta. Y
esto limita el ritmo al que el yan yuan
puede ganar terreno globalmente, puesto
que la plena confianza de mercados y
bancos centrales extranjeros exige tener
garantías de convertibilidad y libre
circulación que hoy no existen
completamente. Por otro lado, el dólar
sigue siendo el pilar del sistema
financiero internacional y probablemente
lo será durante bastante tiempo. La
apuesta china por el yuan no ha alterado
la estructura básica de las finanzas
globales. La mayor parte del comercio
mundial, de las reservas de valor y de
los préstamos internacionales continúan
denominados en dólares. Y al final
imagino que os dejo con la duda, ¿esto
avanza, no avanza, es mucho, es poco? En
este canal muchas veces no tenemos las
respuestas, tenemos muchísimas
preguntas. Os dejo que contestéis
vosotros y que me contestéis en los
comentarios en función de vuestro sesgo
previo y la capacidad que tengáis para
cambiar de opinión, si es que los datos
mostrados así os lo proponen. Y ni
siquiera hemos tocado el tema del yuan
digital. Lo haré, pero para eso me
tendréis que pagar con otra moneda, la
de los likes, que es al final la moneda
de cambio que funciona en esta
plataforma. Y hoy me despido con un
proverbio chino. Wy so arreglar el
tejado antes de que llueva. Que expresa
muy bien esta idea de prepararse antes
de que llegue la tormenta, exactamente
como ha hecho China con la
desdolarización. Aún no es
imprescindible, pero más vale
adelantarse al golpe que esperar a que
te desconecten por la fuerza. Esto es lo
que ha provocado el gobierno
estadounidense. Que paséis una feliz
semana
y si queréis saber más sobre las cosas
que pasan en el lugar donde pasan las
cosas, suscribíos a este canal, activad
la campanita, sobre todo, porque ya
sabéis que YouTube intentará por todos
los medios no recomendaros mis vídeos.
También podéis comprar mi libro 21
claves para entender China en el siglo
XXI o ya para un nivel más avanzado
podéis uniros a mis viajes que realizo
con emprendedores para enseñarles China
como nunca nadie antes se la había
contado. No.